sábado, 20 de marzo de 2010

Estilismos de series de televisión Capítulo 2: Vestidos para conspirar



Los Tudor
Rodarán cabezas…pero en la corte de Enrique VIII van todos divinos.


Los estudios Ardmore, donde se rueda la serie, son como una ciudad independiente, donde se recrean los palacios de la Inglaterra del siglo XVI, sus campos de batalla, sus fiestas y también hay sitio para un inmenso taller de vestuario, donde se cuida cada mínimo detalle.

Éste es el almacén donde se guardan los tesoros:
 
Joan Bergin es la diseñadora de vestuario, que ha creado las maravillosas piezas que vemos en pantalla. Es un estilo entre lo medieval y lo renacentista, que ilustra perfectamente la época y que cuida hasta el más mínimo detalle. Sin embargo, el toque actual tampoco se ha descuidado, y es que, para hacer la serie más atractiva de cara a una joven audiencia, se han olvidado las vestiduras rígidas, las pelucas y todos los detalles que la harían menos creíbles.

El rey y sus hombres:
Jonathan Rhys-Meyers da vida un joven y despiadado Enrique VIII, que, según Joan Bergin, ha de vestir como una estrella del rock de su tiempo. Por eso se utilizan tejidos modernos, incluyendo el cuero, con un resultado magnífico, que no se sale del período histórico que narra la serie. Los cuellos son elevados, y el corte de las prendas se ciñe al cuerpo para marcar su silueta.

Esta imagen muestra una curiosa escena, en el que el sastre del rey le prueba su nuevo jubón, aún sin mangas:

 

A media que el joven Enrique va madurando, su vestuario se vuelve también más clásico:

Así le veréis en pleno rodaje de la cuarta temporada, la caracterización es estupenda:
Las botas mosqueteras son un básico para los chicos de la corte, que también visten de cuero, al igual que el rey. Las lanas con bordados de oro, los brocados de todo tipo y las numerosas joyas completan sus atuendos. Al parecer, los hombres de la serie eran un poco tímidos al principio en su relación con el vestuario, sin embargo, tras unas semanas de rodaje llegaron a sentirse tan bien dentro de estas magníficas piezas, que las llevaban incluso en sus ratos libres.

Charles Brandon Duque de Suffolk interpretado por Henry Cavill:
  
En una entrevista, Joan Bergin respondía con una gran sonrisa a la pregunta de cuál de las reinas es la más exigente y detallista en cuanto a su vestuario:
“Sin dudarlo…¡Enrique!” Y es que Rhys-Meyers sabe de moda, no en vano ha sido imagen de firmas como Hugo Boss o Versace.

Las reinas de Enrique:Para no desvelar nada de la cuarta temporada, que se estrena el 11 de abril, hablaré sólo de Catalina de Aragón, Ana Bolena, Jane Seymour y Ana de Cleves.
Brocados, sedas, terciopelo, pieles, tocados y lujosas joyas visten a las reinas y a las damas de la corte. Para dar mayor realismo a los tejidos, Bergin recurre a John y Vanessa Hopkins, pareja que colecciona telas vintage, y que contribuyeron a la serie con una seda de plata de 150 años de antigüedad, y que lució Ana Bolena en forma de corpiño. La personalidad de las reinas y sus cambios de fortuna quedan reflejados en su vestuario.
Así, vemos a una recatada Catalina de Aragón, que prefiere los colores sobrios. Su vestuario es clásico y muy elegante:


Ana Bolena fue un icono de estilo en la Inglaterra de principios del XVI. Su gusto por la moda le venía de sus años en la corte francesa. En su época se la conocía como “the glass of fashion” el espejo de la moda y gastó sumas enormes en vestidos, joyas, tocados, abanicos de pluma de avestruz, equipamiento de montura, y la tapicería y mobiliario más fino procedente de todo el mundo.

Algunos de sus vestidos:


Este radiante modelo que luce Ana en el baile en el que conoce al rey, se inspira en las bailarinas de Degas:

Ana lleva joyas hasta el día de su ejecución, de las que no se desprende hasta el último momento. Podrá perder la cabeza, pero no las perlas. Y hablado de perlas, las que luce en su boda fueron donadas a la serie por la casa italiana Sorelli, y tienen un valor de 65.000$.

Ana camino de la torre de Londres, presa pero sin perder el glamour:
 Y aquí, en el cadalso:

Jane Seymour luce un vestuario muy luminoso, quizá por ser una de las favoritas del rey. Viste en colores pastel y sus joyas, que tampoco pasan desapercibidas vienen de una empresa irlandesa llamada Tipperary Crystal.

En su boda:

Para Ana de Cleves los diseños cambian, y son más fuertes, menos idílicos que los de lady Jane o Ana, sin duda para reflejar el estilo alemán.


Pinchad en más información para descubrir más sobre las joyas, los tocados y los vestidos de los Tudor
Aquí podéis ver la fiel reproducción del tocado, y el mítico collar de Ana Bolena:
Otra buena reproducción, esta vez del collar de catalina:


También ocurre con Tomás Moro:

Otra curiosidad, los joyeros de las reinas:

El de Ana Bolena

El de Catalina

Y aquí un lapislázuli engarzado en oro, de Jane Seymour:

Por último, os dejo con algunas de las piezas que veremos en la cuarta temporada:


3 comentarios:

Shakespeariana dijo...

Me encantan todos los vestidos!!! Será de formación profesional, jejeje!!! Qué ganitas de que empiece la cuarta temporada!!!!

BlackSoul dijo...

Vaya, vaya, un comentario de Shakespeariana...

Anónimo dijo...

Magnífico post para la mejor serie de la historia.
Enhorabuena!!

Idunn.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...