viernes, 1 de octubre de 2010

La Moda en el Arte: "Madame X" de John Singer Sargent

En Pactar con el Diablo por... tenemos dos pasiones, una es la moda, lo que nos llevó a crear este blog, y la otra es el arte que, de hecho, es nuestra formación. Y desde hoy de vez en cuando escaparemos de desfiles y alfombras rojas para adentrarnos virtualmente en los museos y traeros algunos de nuestras obras favoritas pero, por supuesto, sin perder de vista la moda.

La primera obra elegida es una de las más emblemáticas del pintor norteamericano aunque nacido en Florencia,  John Singer Sargent (1856-1925) Hijo de un matrimonio norteamericano de brillante posición económica, se relacionó siempre con la más alta clase social y pasó la mayor parte de su vida viajando. Recibió su primera formación artística en Roma en 1868, que posteriormente amplió en la Academia de Bellas Artes de Florencia entre 1870 y 1873. Finalmente, en 1874 consiguió entrar en París en el taller del retratista Emile Auguste Carolus-Duran, al tiempo que asistía a clases en la Escuela de Bellas Artes. 

En 1879 tuvo dos experiencias fundamentales para su carrera; tuvo un gran éxito en el Salón de París (exposición de arte oficial de la Academia de Bellas Artes de París) con el retrato de su maestro Carolus-Duran y viajó a España, donde conoció y copió las obras de los grandes maestros que había en el Museo del Prado, especialmente de Velázquez que marcaría su estilo desde entonces.
Fue el retratista con más éxito en Europa y América de su época revelando magníficamente la individualidad y la personalidad de los retratados. Algunos comparan su faceta como retratista además de con Velázquez con otro español, contemporáneo de Sargent, Joaquín Sorolla.

Madame X

La "X" de Madame X era en realidad la Señora Gautreau (1859-1915). Su nombre de soltera fue Virginie Avegno y nació en Luisiana, hija del Comandante Anatole Avegno de Nueva Orleans cuya familia había emigrado de Italia, y de Marie Virginie de Ternant. Al morir el Comandante Avegno la madre llevó a sus hijas a París y allí Virginie se convirtió en famosa gracias a su belleza y estilo, además se casó con Pierre Gautreau, un banquero parisino. 

Sargent probablemente la conoció en 1881 y estuvo persiguiéndola durante dos años para convencerla  y retratarla, ella finalmente accedió y trabajaron en la casa de verano de Gautreau en Bretaña durante 1883. 


El pintor tuvo muchas dificultades para encontrar la postura y la perspectiva convenientes. Numerosos estudios muestras sus diferentes intentos de composición. Así, la encontramos recostada en un sofá o mirando a través de una ventana.





El retrato finalmente acabado fue expuesto en el Salón de 1884 creando un gran escándalo y la reputación de la retratada fue destruida al instante y Sargent acabó volviendo a Reino Unido para seguir con su carrera.


En esa época, las mujeres de la alta sociedad eran retratadas con vestidos conservadores y en poses modestas pero Singer pintó a esta mujer con un vestido vestido, enconsertado,con un amplio escote y con los brazos desnudos, lo cual hizo que la gente de la época se volviera "loca". Por primera vez en la historia el negro que había sido sinónimo de riqueza pasó a serlo de inmoralidad.

Además, la piel de la mujer aparece muy blanca, lo que hizo que la gente pensara que parecía un cadáver. Pero lo más escandaloso fue la colocación del tirante, el que aparece ahora no está en el lugar en el que se pintó originalmente. Como véis en la foto el tirante originalmente aparecía cayendo por el hombro y esto, para la sociedad parisiana del XIX, era totalmente inapropiado. 

Para salvar la reputación de su hija, la madre de la chica, le dijo que Singer cambiara la colocación del tirante pero, desafortunadamente, el daño ya estaba hecho y la chica pasó de ser importante en la alta sociedad parisina a convertirse en la diana de todos las burlas. La familia de Virginie quiso destruir el retrato pero Singer para evitar males mayores volvió a pintar el tirante aunque en venganza no dejó que el retrato se viera publicamente durante veintiún años. Fue tal escándalo que Singer tuvo que volver a Londres para continuar con su carrera. 

Finalmente, en los años 60 del siglo XX, tanto Singer como la mujer, consiguieron la fama y la inmortalidad a través de este magnífico cuadro que desde 1916 se encuentra en el Metropolitan Museum de Nueva York.

Hoy en día raro es el desfile en el que no aparece un vestido largo negro, con tirantes o sin él y que el arte es una influencia de la moda no es nada nuevo y como muestra dos editoriales que recrean este famoso cuadro.

Julianne Moore para Harper's Bazaar US con fotografía de Peter Lindberg

Nicole Kidman para Vogue US fotografiada por Steven Meisel
La verdad es que las dos fotografías me encantan pero la posición de Nicole Kidman refleja la altivez del retrato original aunque en ningún caso la supera.

Espero que os haya gustado esta nueva sección y si queréis que hablemos de algún cuadro en especial sólo tenéis que decirlo.

5 comentarios:

Dark Lady dijo...

Genial!!!Me ha encantado!!!!

BlackSoul dijo...

Gracias!!!!! jejejejeje

Pendientera dijo...

Me ha gustado mucho el post. Además,me encantan muchas de las fotografías recreando obras pictóricas de Julianne Moore.

Anónimo dijo...

Estupendo post. Enhorabuena!!

Idunn.

£ª Я¤Şα Ążůſ dijo...

Buen post, Qué tela es la de los vestidos degradados? también me han gustado mucho

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