Ricardo Tisci ha tomado como inspiración para esta colección la pureza, la luz y la fragilidad de algo que le intriga mucho, el paraíso. Como resultado hemos obtenido una selección de vestidos celestiales, todos (o casi) en color blanco y de una delicadeza extrema. Tan solo diez diseños forman su propuesta, y es que, como ya empieza a ser habitual en él, cada uno llevo tantas horas de trabajo que sería una locura producir más.
Estas creaciones me parecen maravillosas, son a cual más bonita y darán mucho juego en la alfombra roja, pero honestamente no aportan nada nuevo a su alta costura. De hecho es como si la colección de la temporada pasada se hubiera desprendido de ciertos elementos y colores, y hubiera quedado su esqueleto.
Como en otras ocasiones el trabajo de los bordados es exquisito y las telas maravillosas, tul, seda, cristales bordados, paillettes, encajes...Me gusta como Tisci une delicadeza y su omnipresente aire gótico y misterioso, como podéis ver en el cuello y la inspiración victoriana de los volúmenes del siguiente vestido:
Espero que alguna famosa se atreva a llevarlo.
El lado sexy de Tisci sale a relucir en las transparencias y en el precioso escote de la espalda del modelo que veis arriba.
Tampoco faltan las plumas, fomentando el aire angelical, de criatura etérea.
Otro diseño precioso, en el que se intuye un intento de color, especialmente en el final de la falda, que se tiñe ligeramente de un amarillo desvaído.
Se repite el esquema de escote en la espalda y las transparencias en la zona de la falda. La riqueza de las aplicaciones bordadas dinamiza el diseño, convirtiéndolo en una intrincada forma orgánica.
Me pregunto si la superposición de volúmenes de este diseño se modificará prescindiendo de alguna de las capas, para que se lo ponga la celebrity de turno.
Casi todos los diseños de esta colección llevan el nombre de Florence Welch, están pidiendo a gritos que los ilumine con su pelo rojo, y este podría ser uno de ellos.
Y he aquí la mayor concesión al color de toda la colección, cerrando el desfile en dorado oscuro, como culmen hacia ese paraíso con el que sueña Tisci.Creo que este vestido encajaría bien con el estilo de Carine Roitfeld.
Como decía al principio, la colección me encanta, parece salida de otro mundo, y creo que tiene un ingrediente básico en la alta costura: nos hace soñar.
Eso sí, para la próxima le pido a Ricardo Tisci que haga algo más diferenciable de las colecciones anteriores.
Imágenes: Style.com






















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